Lord of the brick's stupid tales
TM presenta:
Como iba diciendo...
-Eh, tú eres Peugeot de Jannequin
TM ¿Verdad?
-Sí, ¿Y tú eres Renault de Montauban
TM? ¿Verdad?
-Por supuesto que no, digo, sí. Oye, ¿No había otra forma de solucionar de solucionar el problema con la orden Teutónica?
-Eh, ¿Qué pretendías que hicieramos? ¿Dialogar? Venga ya... Corríamos el riesgo de tener que pintar las cortinas de blanco. Tú habrías hecho lo mismo, al fin de al cabo somos iguales...
-¿Iguales? El que llevemos la misma armadura no significa que seamos iguales.
Justo en ese momento apareció un desorientado Humberto
TM.
-¿Ánde deciáis que estaba el baño?
-Vuelve a tu campamento, imbécil. Cuando aprendas a participar en una batalla podrás usar el lavabo.
Peugeot escuchaba la conversación y les propuso algo:
-Lo que ese orco necesita es práctica, podrías ponerlo a entrenar con los demás imbéciles.
Renault miró a Humberto
TM aprovando las palabras de su primo.
-Ya has oído, así dejarás de molestar un rato.

-Sí, pero ¿Tengo que hacer algo?
Peugeot, sorprendido por la estupidez de Humberto
TM, le indicó donde eran las prácticas, que arma necesitaba y como atarse los cordones. Dicho esto, se retiró.

En la clase, Humberto
TM pudo ver a sus compañeros de aventuras con los que hizo el idiota un rato hasta que vino el monitor.
-A ver imbéciles, si estáis aquí es porque sois lo más penoso del ejército. Yo, el condestable Mengesèbes
TM, haré de vosotros lo más penoso del regimiento... Vale, ya veo que no prestáis atención.
-¿Qué? Es que no estaba escuchando...
-En fin, hoy aprenderemos a insultar al vecino.
-Eh, ¿Eso de que nos va servir en una batalla? Por cierto, ¿De verdad te llamas Mengesèbes?
-A ver, si me dejaráis hablar...
Humberto
TM tras quedarse mirando un pájaro, dijo lo primero que se le ocurrió.
-Oye, ¿Cuándo comeremos cebollas?
De pronto todos echaron a reir (Mengesèbes significa come cebollas en occitano, por si no lo habiáis pillado) y el condestable echó un mirada furibunda a Humberto
TM.
-Ya me he cansado de ti, ¿Crees que puedes vencerme?
-Pelear sin motivo es estúpido, y eso mola. Toma mi arma.
Humberto
TM accionó sin querer el arcabuz dejando herido a Mengesèbes
TM. El Estúpido Francés
TM estaba conmocionado.
-¿Te das cuenta de lo que te puede caer por esto?, No te había hecho nada.
-¿Ah no? ¿Y por qué tengo una cicatriz en el brazo?
-Porque antes te tropezaste con una lanza.
-Ah sí, que risa.

Unos soldados llevaron a Humberto
TM ante Peugeot que se tomó asombrosamente bien aquel incidente.
-Bueno, al menos ya sabemos que hay que usar los arcabuces con precaución. Me han dicho que conoces a un hechicero que podría sanarle.
-Sanarle no sé, pero le puede hacer un zumo de naranja sin exprimidor.
-Yo una vez conocí a un mago. Me contó que en uno de sus viajes fue emboscado por un grupo de imbéciles normandos y cuando iban a acabar con él, un caballo se acercó a defenderle para saborear las deliciosas torrijas que llevaba en su bolsillo. Una vez se fueron aquellos, el mago en agradecimiento le concedió el don del habla. Hace tiempo que dejé de oir hablar de él...
-¿Del mago o del caballo?
-Del caballo, por supuesto.
-Ah, que raro...
-Sí. Vayamos a casa de ese mago tuyo.

Y hasta aquí puedo leer...