Lord of the brick's stupid tales
TM cada vez menos presenta:
De repente aparecieron de entre donde pudieron los hombres del Asíndeton
TM y como era de esperar, los rodearon.
A todo esto Manolín
TM dijo:
-Ahora lo entiendo, vosotros habéis capturado al condestable y ahora queréis que corramos la misma suerte...
-No conocemos a ningún condestable... Bueno, yo conozco a dos pero no creo que sean quien buscáis. Encontramos esa carreta vacía.
-Entonces, ¿Por qué no la dejastéis donde estaba?
-Nos gusta colgar cosas de los árboles, ¿Algún problema?
Hubo un estúpido silencio y Bertín
TM continuó:
-Veréis, hace poco que me enteré que habiáis dejado en ridículo a mi hermano Agustín Están Camino el Polisíndeton
TM ahora haré lo que él no puedo hacer: manteneros cautivos durante un tiempo hasta que escapéis de un modo original.
LLevadlos a la entrada de la cueva.
Bertín y sus hombres llevaron a Humberto
TM y sus
amigos compañeros a una misteriosa cueva con un característico olor a marisco y situada entre el bosque perdido de Lyon
TM y un gato que pasaba por ahí.

Humberto
TM vio la entrada y dijo:
-Eh, yo no quepo por ahí. ¿Me puedo partir por la mitad?
-Je, je, me temo que no hará falta, al ser la entrada pequeña os podréis meter con cierta dificultad pero luego os será aún más difícil salir. El otro día observe que si intentas cerrar una botella con un tapón de corcho más grande que la obertura luego es imposible sacarlo... Entonces me di cuenta de que debíamos hacer tapones más pequeños... Pero esa es otra historia, ahora dirigios a la cámara frigorífica. Donde guardamos el pescado.
Antes de meterse Manolín
TM dijo al Asíndeton
TM:
-Oye, salir nos será difícil, no imposible. No nos mantendrás aquí mucho tiempo.
-Lo sé, por eso luego recubrimos la puerta con Cantabroncio
TM. Por si no lo sabéis es una aleación de estroncio y flan de naranja. Por si no fuera poco, yo a diferencia de mi hermano sé que la capital de Moldavia es Sofía. Ahora disfrutad del ambiente de nuestra humilde cueva.
Todos entraron a duras penas en la cueva. Tuvieron un difícil trayecto hacia la cámara frigorífica (Humberto
TM se perdió y acabó en una sala dorada de una antigua civilización que confundió con el lavabo). Una vez allí, todos vieron una sala llena de pozales de calamares* y una trucha de 3 metros. Roberto
TM dijo:
-Eh, hay algo que no encaja. ¿Seguro que la capital de Moldavia es Sofía?
-Calla imbécil
-Ya os imaginaréis quien lo dijo...- , mirad. En la entrada de la cueva había un peculiar trozo de oro, aquí hay otro igual.
Manolín
TM lo observó y vio que tenía una inscripción grabada.
<El hombre habla callando
el imbécil habla por los codos>-Sé que he visto esto antes, ¿Pero dónde? Al parecer estaba aquí antes que Bertín
TM.

Humberto
TM se estaba cansando de mirar la trucha gigante y les dijo a todos:
-Esto es muy aburrido, juguemos al escondite.
-Imbécil, apenas cabemos todos aquí... ¿Cómo vamos a jugar al escondite?
El tiempo pasaba, Humberto
TM empezaba a sufrir su síndróme de abstinencia de torrijas y Roberto
TM examinaba cada pozal de pescado.
-Que penoso, no hay ni un solo percebe.
-¿Nosotros aquí atrapados y tú pensando en percebes?
-Hombre, es que hace poco encontré un percebe gigante en el bosque perdido y me dijo que si le daba 500 sólidos sacro imperiales haría que los demás percebes me ayudaran siempre que fuera posible.
-Veámos...
¿Qué hacías tú en el bosque?
¿Qué hacía un percebe gigante en el bosque?
¿Cómo has sido capaz de darle todos tus ahorros a un percebe?
¿Sabéis qué?, ¡Ya no os aguanto, me iré de aquí aunque tenga que hacer uso de la magia!
-¿Nos dejas solos? Jo... eso no es lo que haría un amigo...
-No soy vuestro amigo imbéciles.
Cuando Manolín
TM acabó de hablar se vino abajo una de las paredes de la cueva y todos le miraron asombrados. Mohamed al-Fombra
TM le dijo:
-Anda, ¿Podrías convertir Hispania en una isla?
-Yo no he hecho nada imbéciles, pensaba usar los calamares para engrasar la salida de la cueva.
Cuando se disipó el polvo apareció un anciano de indumentaria militar que se dirigió hacia ellos.
-Vaya hombre, se ha vuelto a derrumbar la cocina... ¿Y vosotros que hacéis aquí?
Manolín
TM comparó aquella inscripción de oro con aquel hombre y dijo.
-Claro, eso lo explica todo. tú eres el gran Nómar Retsuf
TM, al parecer ahora vives aquí...
-Bueno, aquí tengo un divertido olor a marisco y en la superficie no... Espera.
Dijo el anciano al ver a Humberto
TM y Roberto
TM.
-Vosotros sois los imbéciles que acabasteis con aquel caballo que me salvó la vida y el percebe que me cobra el alquiler. ¿Cómo os atreveis a venir aquí?
Manolín miró extrañado a Roberto
TM-Vale, tenías razón respecto al percebe, ¿pero cómo es que acabaste con él?
-Hombre, es que luego me lo comí...

-Silencio, imbéciles pagaréis por mancillar esta cueva...
-Eh, eh, eh, nosotros estamos como prisioneros de Bertín Están Camino el Asíndeton
TM. No estamos aquí por gusto... aunque ahora que se ha derrumbado la pared podríamos salir.
-Eso habrá que verlo... ¿Dónde está ese tal Bertín
TM?
Casualmente Bertín
TM apareció para ver a que venía tanto jaleo. por lo visto no se acordó de que una vez se entra en la cueva es casi imposible salir.
-A ver ¿Qué pasa aquí?
Espera, tú no eres un prisionero...
-Dijo mirando a NómarTM- si piensas que el bien triunfará sobre el mal podrás unirte a nosotros.
-¿Qué problema tienes tú con el mal?
Dijo Nómar
TM con el calamar más duro que había en el pozal en una mano.

Y hasta aquí puedo leer...
*: Vale, no son calamares. Cuando lego saque calamares de verdad me avisáis.
Por cierto Nómar Retsuf es Ramón Fuster al revés :D.