CAPITULO XVContinuamos donde lo dejamos Dentro del fuerte la tropa se disponía a salir para dar caza a los piratas cuando un fogonazo seguido de un sonido atronador les paralizo.

- ¡¡Nos bombardean!!
Una explosión destrozo parte de las baterías y la metralla mato a los artilleros que estaban cerca.

- ¡Respondan al fuego! ¡Artilleros, abran fuego contra el barco que nos dispara! – gritaba el oficial al mando
- Señor, la batería ha sido alcanzada, hay muchos heridos y algunos muertos, han disparado desde muy cerca, creo que hemos sido victimas de una trampa, mientras nosotros nos preocupábamos de esos desgraciados, han aprovechado para acercar el barco y disparar a voluntad.
- ¡¡¡Disparad con lo que sea, con los mosquetes, con cañones, pistolas, lo que sea!!!

Otra explosión, atronadora, un nuevo disparo, y una vez mas certero, en toda la torre, que se desprendió, y la explosión arrojo al oficial por el muro, impactando contra el suelo con un golpe seco. Cayendo entre una oleada de piratas que en ese momento desembarcaban.

La guarnición salió al encuentro de los piratas, luchando con valentía, pero los hombres disponibles eran pocos, los cañonazos, desde una distancia tan corta habían causado estragos entre los soldados.
Poco a poco, los piratas obligaban a los españoles a replegarse, llevándose la vida de alguna que otro soldado, pero estos no se quedaban a la zaga y no eran pocos los piratas que dejaban malheridos o directamente muertos.

Mientras todo esto ocurría fuera del fuerte, dentro, Coconut, había conseguido abrir la celda en la que se encontraban, cogiendo las llaves que la explosión había lanzado al alcance de su mano. Junto a Elleanor, y viendo que en la puerta principal se libraba un sangriento combate, optaron por salir por el agujero que el primer cañonazo había dejado en la pared de la batería de cañones.

Con mucho cuidado, se fueron deslizando hasta quedar justo encima de uno de los botes que los piratas habían utilizado para el desembarco. Con mucho sigilo, se embarcaron y cuando Coconut se disponía a colocar los remos, una voz les helo la sangre en las venas.
- quietos, o moriréis
Un pirata les estaba apuntando con una pistola algo ponzoñosa, pero no por ello menos amenazante.

- ¿Bob? ¿Puny Bob? – pregunto Coconut
- Por las aletas de un triton, ¿eres tu Coconut?
- Yo soy Bob – respondió el aludido
- Entonces ella es la pequeña Elleanor
- Soy yo Puny Bob
- Y porque carajo estáis huyendo, venimos a rescataros.
- Puny Bob, mi vida no me parece mi vida, tengo que hacer un importante viaje y despejar dudas que me atormentan. – contesto Elleanor
- Mi pequeña niña no entiendo ni un carajo de lo que me dices, solo se que no se si puedo permitir que te escapes, tu tío podría enfadarse mucho con mi enclenque persona.
- Viejo Bob, recuerdas la vez que asaltamos el mercante holandés y el capitán te encañono con su arma? Recuerdas que fui yo quien lo arrojo por la borda salvándote la vida? – le susurro Coconut
- Carajo, claro que si, todavía recuerdo lo negro que estaba dentro de esa pistola, casi me saca un ojo… pero el caso es….
- Bob, por favor, nadie sospechara de ti, por favor – le suplico Elleanor.
El hombre pareció dudar, pero finalmente dijo:
- Que carajo, marcharos, pero yo no os he visto, y Coconut, con esto quedamos en paz.
Ambos comenzaron a remar procurando que desde el barco no les vieran y tampoco desde el fuerte, donde comenzaron a escucharse voces desde la terraza.
En la terraza, uno de los pocos supervivientes del asalto, estaba en el borde de la terraza, mientras los piratas le apuntaban con sus armas.

- ¿Dónde están?
- Se lo juro, están en el calabozo
- ¡Mientes! Allí no hay nadie
- En ese caso, no se donde están, quizás hayan logrado escapar.
La respuesta no fue del agrado de Smith, quien empujo al hombre hacia el precipicio, escuchando seguidamente su sonido al caer al agua, y un apresurado chapoteo al nadar rápidamente para escapar de allí.
- Señor, ¿Qué hacemos?
- Si han escapado durante el ataque, ¿Por qué no han acudido a pedirnos ayuda? Esto no tiene buena pinta. Recoged todo lo que merezca la pena y luego nos vamos a hablar con el capitán, creo que esta historia no le va a gustar.