No, no estáis confundidos, es martes no miércoles, lo siento, queda un día mas para la HB08, pero mañana es el día de Navarra y tengo fiesta, así que para celebrarlo, os regalo el episodio con un poco de antelación.
Tenemos que comunicaros, que quizás pasen un par de semanas hasta que vuelva el siguiente capitulo, lo sentimos y esperamos que seáis benévolos/as con nosotros.
Ahora si, sin mas dilación:
CAPITULO XXVIIIA bordo del tiburón negroEL barco surcaba las aguas a una velocidad más que aceptable, y en el castillo de popa, el timonel hablaba con uno de los marineros.
- Billy, ¿quien es el tipo que esta con el capitán? – pregunto el marinero
- No lo se, es un sujeto de lo mas remilgado, y hablaba como… no se, como el juez que me quería colgar en Spanish Town, con muchas palabrejas de esas que no hay quien las entienda. – respondió el timonel.
- ¿Y que querrá con el capitán?
- No me preguntes, yo solo se que anoche el capitán me obligo a acercarme a la costa y como por arte de magia apareció un bote, y este tipo subió a bordo. Recorrió la cubierta con el capitán…
- Si, eso lo vi, me tocaba guardia. Es ahí cuando le escuche hablar.

Mientras esta conversación tenía lugar entre los dos marineros, justo bajo sus pies, en el camarote del capitán, este hablaba con otro hombre. Uno totalmente vestido de negro, un hombre sobrio.
- Bien, parece que estamos de acuerdo en mis necesidades, y parece que no se le antojan tan descabelladas – dijo Roger
- Capitán, ya sabe, porque ha recibido referencias mías que no suelo hacer viajes en balde, y este incluía un… em…
Iter ignotus, perdón, como sería en su idioma… ¿camino extraño? Camino desconocido!, Le reconozco capitán que un idioma tan bárbaro como el ingles me es dificultoso, me desenvuelvo mejor en el mió natal o el castellano o el Latín.

- Lamento Monsieur que tenga que realizar este esfuerzo, pero el latín y el castellano los leo, pero desgraciadamente no los hablo, en el caso del primero por lo poco que frecuento los ambientes religiosos y en el caso del segundo, porque con posibles interlocutores, el dialogo dura poco.
Roger esbozo una cruel sonrisa, el hombre le miro con ojos pétreos, sin apenas mostrar expresión alguna y dijo
- Me hago cargo.
Justo en ese momento, en la cofa del barco, un grito del vigía

- Vela, ¡un navío por popa!
Los dos hombres que charlaban en el timón, alzaron la vista y preguntaron:
- ¿Nos ha visto? ¿Ha comenzado a escapar? ¿Aun podemos darle caza?

- No, no creo que queramos, es ¡LA GUADAÑA!

- La guadaña, el segador… tenemos que avisar al capitán.
El marinero, fue rápido hacía la puerta del camarote, y golpeo con furia.
- Capitán, capitán, es el segador, nos esta siguiendo

Roger, salio en tropel del camarote.
- No, no puede ser, no puede ser…
Trepo por una de las escalas y oteo en el horizonte

- Es el, ese sádico, ese enfermo, maníaco religioso
- Capitán, ¿nos preparamos para el combate?
- Solo para el mínimo, intentaremos hacerle desistir de su empeño
- Pero capitán, si nos preparamos bien, con nuestra potencia de fuego, quizás podamos hacerlo trizas.
El rostro de Roger se contrajo en una mueca de rabia contenida
- Nadie tiene mas ganas que yo de acabar con ese monstruo de los mares, pues me debe un ojo que me arranco hace ya muchos años, pero hoy tenemos a bordo a alguien que es imprescindible que no sufra ningún tipo de daño, así que impediremos que se acerque. ¡Preparad los cañones!
